Nutrición para Principiantes:
Guía Básica Para Alimentarte Bien
Fit By Naza
2/23/20264 min read
1. El cimiento: La Disponibilidad Energética (DE)
La regla de oro de la nutrición femenina es asegurar una Disponibilidad Energética adecuada. Esto se refiere a la energía que le queda a tu organismo para realizar sus procesos vitales (latir del corazón, reparación celular, salud ósea) después de restar el gasto calórico del ejercicio.
• El rango óptimo: Para mantener tu masa corporal y permitir el desarrollo de habilidades, lo ideal es una DE de 45 kcal por cada kg de masa libre de grasa al día.
• La zona de riesgo: Bajar de 30 kcal/kg se considera "baja disponibilidad energética". En este estado, el cuerpo entra en "modo ahorro" y desconecta sistemas no esenciales, como el reproductivo, lo que puede llevar a la pérdida de la menstruación.
• El síndrome RED-S: Una deficiencia energética crónica deriva en el síndrome de Deficiencia Energética Relativa en el Deporte (RED-S), que afecta tu sistema inmunitario, aumenta el riesgo de lesiones óseas y provoca irritabilidad o ansiedad.
2. Macronutrientes: Tus aliados estratégicos
Proteína: Reparación y salud hormonal: Es el material de construcción de tus músculos y tejidos.
• Cuánto: El Colegio Americano de Medicina del Deporte recomienda entre 1.2 y 2.0 g por kg de peso corporal al día.
• Timing: Es fundamental consumir proteína de alta calidad (como huevo o suero lácteo) lo más cerca posible del inicio o final del ejercicio para reparar las fibras musculares.
• Distribución: Lo ideal es repartir la ingesta en 5-6 tomas diarias, asegurando al menos 25 g por comida para activar los procesos anabólicos.
Carbohidratos (CHO): El combustible de alta intensidad: Son el nutriente principal antes, durante y después de entrenar.
• Pre-entreno: Consumir un refrigerio rico en carbohidratos 3-4 horas antes de una sesión intensa mitiga la fatiga y optimiza el rendimiento.
• Durante: En sesiones de más de una hora, se recomienda ingerir entre 30 y 60 g por hora para mantener la energía.
• Recuperación: Tras esfuerzos prolongados, tu cuerpo necesita reponer glucógeno rápidamente. Consumir al menos 1.2 g/kg por hora en las 4-6 horas posteriores es clave para reponer almacenes.
Grasas: Salud cerebral y transporte de vitaminas: Deben representar al menos el 20% de tus calorías totales. Son esenciales para absorber vitaminas liposolubles (A, D, E y K). El Omega-3, presente en pescados y semillas, es particularmente beneficioso por su efecto antiinflamatorio y su ayuda en la recuperación muscular.
3. Micronutrientes críticos para la mujer
Incluso con suficientes calorías, las mujeres solemos presentar deficiencias en tres puntos clave:
1. Hierro: El déficit más común debido a las pérdidas menstruales y al impacto del entreno (hemólisis). Niveles bajos provocan fatiga prematura incluso sin anemia clínica. Se recomiendan de 15 a 18 mg/día acompañados de vitamina C para mejorar su absorción.
2. Calcio: Vital para tus huesos. Necesitas entre 1000 y 1300 mg/día.
3. Vitamina D: Ayuda a absorber el calcio y mantiene fuerte tu sistema inmune. La meta es mantener niveles en sangre superiores a 30 ng/mL.
4. Sincronización con tu "baile hormonal"
Tu metabolismo no es estático; cambia según la fase de tu ciclo o etapa vital:
• Fase folicular (post-regla): Los estrógenos favorecen el uso de grasas como energía y te dan sensación de fluidez.
• Fase lútea (pre-regla): La progesterona aumenta tu temperatura basal y el catabolismo de proteínas. En esta fase, podrías necesitar aumentar tu ingesta de proteínas y carbohidratos para compensar el mayor esfuerzo fisiológico.
• Menopausia: Existe una mayor resistencia a construir músculo. Aquí, la ingesta de proteína debe ser mayor (1.8 a 2.2 g/kg/día) y rica en aminoácidos esenciales para vencer esa resistencia.
5. Salud gastrointestinal y bienestar emocional
Tu sistema digestivo es diferente: las mujeres tenemos un vaciado gástrico y un tránsito intestinal más lentos que los hombres. Además, durante la menstruación es normal sentir más hinchazón o cambios en las digestiones.
No olvides que el bienestar psicológico es el pegamento de todo. Evita las restricciones severas, que a menudo generan ansiedad y estrés. Fomenta una relación positiva con la comida: come para nutrirte y sentirte fuerte, no para castigarte. Si la comida se vuelve una fuente de culpa, busca apoyo profesional interdisciplinar.
Alimentarte bien no es simplemente "contar calorías" o seguir una dieta de moda; para nosotras, la nutrición es la herramienta transversal definitiva que sostiene nuestra salud física, el equilibrio de nuestras hormonas, nuestra estabilidad mental y el rendimiento diario. En este artículo, aprenderás a construir una base sólida para nutrir tu cuerpo respetando su fisiología única
🌸 Conclusión
Escucha a tu cuerpo. Si en ciertos días del mes sientes más hambre, es tu fisiología pidiendo el combustible necesario para mantener el equilibrio.
Bibliografía destacada
Consejo Superior de Deportes (CSD). (2025). Guía de Salud de la Mujer Deportista. España.
• De Souza, M. J., et al. (2014). 2014 Female Athlete Triad Coalition Consensus Statement. British Journal of Sports Medicine.
• Holtzman, B., & Ackerman, K. E. (2021). ENFOQUES PRÁCTICOS DE LA NUTRICIÓN PARA MUJERES ATLETAS. GSSI Sports Science Exchange.
• Larrosa, M., et al. (2024). Nutritional Strategies for Optimizing Health and Sports Performance in Female Athletes: A Systematic Review. Nutrition Reviews.
• Sims, S. T., et al. (2023). International society of sports nutrition position stand: nutritional concerns of the female athlete. Journal of the International Society of Sports Nutrition.
